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La izquierda antiguerra se abre paso en Israel: Entrevista a Uri Weltmann

DESARME Y SEGURIDAD .

Un artículo por Federico Fuentes en Nueva Sociedad, Friedrich Ebert Stiftung

Standing Together [Juntos de pie] es un movimiento social judío-árabe israelí en contra del racismo y la ocupación y en favor de la igualdad y la justicia social. En esta entrevista, Uri Weltmann, organizador nacional de Standing Together, habla sobre el creciente movimiento pacifista en Israel, sobre cómo los activistas están enfrentando a extremistas de la ultraderecha que intentan bloquear la llegada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y sobre los recientes avances electorales de la izquierda.


¿Cómo ha evolucionado el movimiento pacifista dentro Israel desde el 7 de octubre? ¿Está consiguiendo cambios en la opinión pública y minar los esfuerzos bélicos del primer ministro Benjamin Netanyahu? ¿Qué papel desempeña Standing Together dentro del movimiento?

Después del 7 de octubre, la policía israelí limitó el derecho de la gente a protestar y a ejercer sus libertades civiles. Era casi imposible conseguir un permiso para manifestarse. Por eso, a lo largo de octubre y noviembre, la mayoría de las acciones emprendidas por el movimiento pacifista -incluido Standing Together- no fueron necesariamente marchas, piquetes o concentraciones. En su lugar, colgamos carteles en las calles que decían «Solo la paz traerá seguridad» y organizamos conferencias judío-árabes de emergencia en dos docenas de pueblos y ciudades en todo Israel, donde planteamos la exigencia de un camino alternativo al del gobierno.

Recién en diciembre surgió la posibilidad de organizar protestas de mayor envergadura. En ese entonces, Standing Together reunió a centenares de personas en una concentración en Haifa el 16 de diciembre y a otras 1.000 personas en una concentración en Tel Aviv el 28 de diciembre. En enero, celebramos nuestra primera marcha contra la guerra, en la que una coalición de más de 30 movimientos y organizaciones pacifistas movilizó a miles de personas.

Las últimas y mayores manifestaciones hasta la fecha se produjeron a principios de mayo, con la participación de oradores palestinos y judíos y con miles de personas marchando en Tel Aviv bajo el lema «Alto a la guerra, traer de vuelta los rehenes». Uno de los oradores fue Shachar Mor (Zahiru), cuyo sobrino está en manos de Hamás en Gaza. Criticó duramente el cinismo de Netanyahu y sus aliados, y pidió el fin de la guerra para traer de vuelta a los rehenes. Avivit John, superviviente de la masacre del kibutz Beeri, donde fueron asesinados muchos civiles el 7 de octubre, dijo a la multitud que, aunque había perdido amigos y familiares en el ataque de Hamás, no quería que nosotros, como sociedad, perdiéramos también nuestra humanidad. Pidió el fin de la guerra, reconocimiento de la humanidad compartida de israelíes y palestinos y la devolución de los rehenes.

Junto con las protestas organizadas por el movimiento pacifista, también ha habido un movimiento de protesta más amplio que reclama el regreso de los rehenes y que, con el tiempo, ha tomado una línea explícitamente antibelicista. En los primeros meses posteriores al 7 de octubre, familiares y amigos de los rehenes organizaron manifestaciones de concientización sobre su difícil situación, con el objetivo de presionar al gobierno. Sin embargo, hace dos meses, este movimiento dio un giro a la izquierda al vincularse con organizaciones contrarias a Netanyahu y anunciar públicamente que habían llegado a la conclusión de que Netanyahu y su gobierno eran un obstáculo para un acuerdo de alto el fuego que pudiera facilitar la liberación de los rehenes. En su lugar, dijeron, lo que se necesita es un movimiento masivo para forzar la salida del gobierno y la celebración de elecciones anticipadas.

Hace unas semanas, cuando las negociaciones entre Israel y Hamás parecían a punto de llegar a un acuerdo, este movimiento de protesta se declaró abiertamente partidario de poner fin a la guerra a cambio de la devolución de los rehenes. Celebraron una de sus protestas masivas de cada sábado en Tel Aviv -a la que asistieron decenas de miles de personas- bajo el lema «Rehenes, no Rafah», y popularizaron el cántico «Kulam Tmurat Kulam» (en hebreo, «[Liberación] de todos ellos, a cambio de todos ellos»), un llamamiento a la liberación de los miles de presos palestinos detenidos en cárceles israelíes a cambio de la de los rehenes israelíes en manos de Hamás.

Este amplio movimiento de protesta ha cambiado el clima político dentro de Israel: los partidos de derecha y extrema derecha que integran la coalición de Netanyahu están perdiendo terreno entre la población. Si bien obtuvieron 64 de los 120 escaños de la Knesset (Parlamento israelí) en las elecciones de noviembre de 2022, según los últimos sondeos hoy solo ganarían entre 45 y 52 escaños. Esto supone un problema para Netanyahu, ya que no solo significa que sería destituido de su cargo, sino que se reanudaría su juicio por corrupción y posiblemente acabaría en la cárcel. Así que tiene un interés tanto político como personal en una guerra prolongada y extendida contra Gaza, como exigen sus socios de coalición de extrema derecha. Sabe que lo más probable es que un acuerdo sobre los rehenes signifique el fin de la guerra. Y que el fin de la guerra signifique el desmantelamiento de su gobierno de coalición y la convocatoria de elecciones anticipadas, con una consiguiente derrota política y la posible pérdida de su libertad personal. Esta valoración es la que ha llevado al amplio movimiento de protesta que pide la devolución de los rehenes a darse cuenta de que Netanyahu es un obstáculo que hay que sacar del medio y no una mera parte interesada a la que hay que convencer.

Los miembros de Standing Together han intervenido en estas protestas masivas -en Tel Aviv, Haifa, Jerusalén, Beer Sheva, Kfar Sava, Karmiel y otros lugares- insistiendo en que el retorno seguro de los rehenes debe ir acompañado del fin de la guerra y de las matanzas de civiles inocentes en Gaza. Además, nuestro mensaje es que la seguridad a largo plazo de ambos pueblos no se conseguirá mediante la guerra, la ocupación y el asedio. Por el contrario, exigimos poner fin a la ocupación y lograr una paz entre Israel y Palestina que reconozca el derecho de todos a vivir en libertad, seguridad e independencia. Hay millones de judíos israelíes en nuestro país y ninguno de ellos va a irse. También hay millones de palestinos en nuestro país y ninguno de ellos va a irse. Este debe ser el punto de partida de nuestra política si queremos imaginar un futuro de justicia, liberación y seguridad.

Standing Together conformó la Guardia Humanitaria para contrarrestar los intentos de la extrema derecha de bloquear los convoyes de ayuda que se dirigen a Gaza. ¿Qué puede decirnos de esta iniciativa?

A mediados de mayo, llamaron la atención imágenes y vídeos de colonos violentos y extremistas, conocidos como Los Jóvenes de la Colina, atacando camiones en el puesto de control de Tarqumia -principal paso fronterizo que conecta territorio palestino ocupado de Cisjordania con Israel- que transportaban alimentos y otro tipo de ayuda humanitaria a la asediada Franja de Gaza. Los camioneros palestinos fueron golpeados y hospitalizados, las bolsas de harina y trigo, destrozadas, y los camiones, incendiados. Estos violentos ataques recibieron la atención de los medios de comunicación locales e internacionales, sobre todo porque se produjeron frente a soldados y policías israelíes que no hicieron nada para impedirlos.

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Question for this article:

How can a culture of peace be established in the Middle East?

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En respuesta, Standing Together anunció la formación de la Guardia Humanitaria, una iniciativa para juntar a activistas por la paz de todo Israel para actuar como una barrera física entre los colonos extremistas y los camiones, documentar lo que ocurría y obligar a la policía a intervenir. Hasta la fecha, más de 900 personas se han anotado como voluntarios para esta iniciativa. Todos los días, decenas de personas acuden desde Jerusalén y Tel Aviv al puesto de control. Nuestra presencia protectora en el puesto de control de Tarqumia ha permitido el paso seguro de cientos de camiones durante las dos primeras semanas, entregando toneladas de alimentos a la población civil de la Franja de Gaza, donde se está produciendo una creciente hambruna y una catástrofe humanitaria.

El primer día que estuve allí, la policía se vio obligada a apartar a los colonos y permitir el paso de los camiones, cuyos conductores tocaron su bocina en señal de apoyo. Los colonos parecían visiblemente molestos por nuestra presencia y por el hecho de que los superamos en número. Abandonaron el puesto de control, pero nos enteramos por su grupo de WhatsApp de que se estaban reagrupando en la carretera para atacar a los camiones antes de que llegaran al puesto de control. Cuando llegamos a la intersección donde estaban, los encontramos saqueando un camión, destruyendo paquetes de comida y arrojándola a un lado de la carretera. Solo cuando llegamos nosotros, la policía los apartó a regañadientes, permitiendo que el camión destrozado se alejara. Recogimos los alimentos para subirlos a los siguientes camiones. También documentamos los ataques de los colonos y presentamos denuncias, que dieron lugar a que la policía detuviera a algunos de ellos.

Consideramos que la Guardia Humanitaria es tanto una forma de expresar solidaridad con la población de la Franja de Gaza como de librar una lucha por el carácter de nuestra sociedad: nos negamos a permitir que la sociedad israelí se modele según los marcos morales de los fanáticos de extrema derecha que deshumanizan a los palestinos y promueven una política de muerte. Standing Together, como movimiento, está arraigado dentro de la sociedad israelí, con todas sus complejidades, y trabaja para generar cambios en la opinión pública y organizar a los ciudadanos judíos y palestinos de Israel para construir una nueva mayoría dentro de nuestra sociedad, una que nos permita avanzar hacia la paz, la igualdad y la justicia social y climática.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) votó recientemente a favor de elevar el estatus de Palestina en esa organización, mientras que algunos gobiernos europeos han reconocido oficialmente al Estado Palestino. Incluso, Estados Unidos se ha negado a suministrar bombas a Israel para atacar Rafah. Dentro de Israel, ¿hay la sensación de que se está perdiendo apoyo internacional? ¿Qué impacto tiene esto en la opinión pública sobre el gobierno?

La votación de la ONU para dar más derechos a los palestinos en esa instancia, así como la decisión de España, Noruega e Irlanda de reconocer formalmente al Estado palestino, son pasos diplomáticos importantes para reforzar la legitimidad internacional de la lucha por la liberación y el derecho a un Estado palestino. Estoy convencido -y existe un amplio consenso internacional al respecto- de que las resoluciones de la ONU constituyen la mejor base para permitir a los palestinos conquistar su derecho a la autodeterminación nacional, mediante el establecimiento de un Estado independiente con Jerusalén Este como capital y la Línea Verde (la frontera anterior al 4 de junio de 1967) como frontera entre los Estados de Palestina e Israel. Dicho acuerdo de paz tendría que incluir el desmantelamiento de todos los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada, que son ilegales según el derecho internacional; una solución justa y consensuada para los refugiados palestinos basada en las resoluciones de la ONU; la demolición del llamado Muro de Separación construido a principios de la década de 2000; y la liberación de los presos palestinos recluidos en cárceles israelíes, incluidos los más de 3.600 «detenidos administrativos» que siguen en el cárcel sin cargos, juicio ni condena, en algunos casos desde hace muchos años.

Dentro de Israel, los principales medios de comunicación presentan este cambio en la opinión pública extranjera y los acontecimientos diplomáticos como supuestamente dirigidos contra todos los israelíes. La clase política israelí trata de mezclar al gobierno y al Estado con la gente común y presenta las críticas internacionales dirigidas contra la actuación del gobierno de Netanyahu en Rafah como críticas dirigidas contra todos los ciudadanos israelíes, mientras que las acusaciones de crímenes de guerra contra Netanyahu y otros en altos cargos se presentan como acusaciones dirigidas contra todos los israelíes. Esto tiene el efecto de consolidar a la gente en torno del gobierno de Netanyahu, de modo que incluso las personas que critican sus acciones o que buscan una alternativa política se ponen de su lado contra el tribunal de La Haya.

Esto demuestra la importancia de crear un espacio dentro de la sociedad israelí para criticar las políticas del establishment político. Si toda la crítica es externa, o si las críticas confunden al pueblo con el gobierno, el efecto será cerrar, en lugar de ampliar, la brecha entre la mayoría del pueblo y los dirigentes actuales.

En medio de la guerra, se celebraron elecciones locales en las que, por primera vez, Standing Together obtuvo representación en los consejos municipales de Tel Aviv y Haifa. ¿Qué puede decirnos de estos resultados y de su importancia para la construcción de una nueva izquierda en Israel?

El 27 de febrero se celebraron elecciones locales en Israel. Inicialmente previstas para octubre, se pospusieron debido a la guerra. Estas elecciones, que se celebran cada cinco años, determinan la composición de los consejos municipales. En los meses previos a las elecciones, dos nuevos movimientos urbanos, ambos afines ideológicamente a Standing Together, surgieron en Tel Aviv y Haifa para concurrir a esos comicios.

En Tel Aviv, el movimiento local Purple City (Ciudad Morada), encabezado por Itamar Avneri, miembro de la dirección nacional de Standing Together, reúne a una coalición de mayoría de jóvenes urbanos en torno de cuestiones de vivienda y justicia climática. En septiembre, se juntó con otros sectores de izquierda, como el Partido Comunista, un movimiento ecologista local y algunos activistas comunitarios para formar una coalición electoral llamada La Ciudad Somos Todos. Esta coalición obtuvo 14.882 votos (7,6%) en las elecciones y ganó 3 de los 31 escaños del concejo municipal. Avneri, que era el tercer candidato en la lista de la coalición, fue elegido concejal.

En Haifa, el movimiento local La Mayoría de la Ciudad, encabezado por Sally Abed, de la dirección nacional de Standing Together, concurrió a las elecciones y obtuvo 3.451 votos (3%), lo que permitió elegir a Abed como única concejala. Era la primera vez que una mujer palestina encabezaba una lista para el concejo municipal de Haifa. La lista también incluyó como candidato a Orwa Adam, un activista palestino abiertamente gay, algo inédito en la historia electoral israelí.

Ambas listas eran movimientos conjuntos judío-árabes y, aunque organizativa, legal y financieramente independientes de Standing Together -como exigen las leyes electorales-, ambas fueron reconocidas públicamente como acordes con nuestra «marca» política. Estas experiencias exitosas de movimientos electorales organizados desde abajo son importantes para la construcción de una nueva izquierda popular y viable en Israel con raíces en nuestras comunidades, una orientación internacionalista y cimentada en valores socialistas. En los próximos años, este es el principal reto que enfrentamos todos quienes esperamos ver una izquierda combativa en Israel capaz de enfrentarse a la hegemonía institucional dominante y de construir poder alrededor de un proyecto político alternativo.

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Las artistas Mira Awad y Noa: voces para la paz en el conflicto palestino-israelí

EDUCACIÓN PARA LA PAZ

Un artículo de enPositivo

En medio del caos y la tragedia que ha marcado el conflicto entre Israel y Gaza, las voces de la cantante israelí Noa (Ahinoam Nini) y la cantante árabe-israelí Mira Awad se destacan como llamamientos apasionados a la paz y la coexistencia. Representando una rara alianza entre dos culturas aparentemente opuestas, estas artistas han compartido escenario y mensajes de esperanza a lo largo de los años, buscando un camino alternativo al sufrimiento y la destrucción perpetuos.

En un mundo marcado por la tragedia y la desconfianza, estas dos voces excepcionales representan faros de esperanza, recordándonos que, incluso en medio del conflicto, hay espacio para el diálogo, la comprensión y, sobre todo, la posibilidad de un futuro más pacífico.

Esta semana (20 de diciembre) Noa junto a Mira Awad se unen de nuevo en un concierto con la Filarmónica de Berlín, cuyos fondos irán al foro israelí que representa a los familiares de los rehenes en Gaza y a dos organizaciones de mujeres por la paz, una israelí y otra palestina. 

La talentosa cantante israelí Noa, conocida por representar a Israel en Eurovisión en 2009 en un dúo por la paz con Mira Awad, ha expresado de manera contundente su rechazo a la guerra y su firme apoyo a la solución de dos Estados. En una reciente entrevista, Noa comentó sobre los devastadores eventos del 7 de octubre y los subsiguientes bombardeos en Gaza, reforzando su convicción en la necesidad urgente de poner fin al conflicto en Oriente Próximo.

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Question for this article:


Do the arts create a basis for the culture of peace?

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“No apoyo el culto a la muerte. Tenemos que hacer todo lo posible para salvar y proteger la vida humana, ya sea judía, israelí, palestina… toda vida humana”, enfatizó Noa. Su posición a favor de una solución diplomática respaldada por una intervención internacional es clara: “Quiero intervención internacional mañana”.

Además, Noa aboga por la liberación de todos los rehenes israelíes y palestinos como parte de un posible plan para detener la violencia. Al destacar la tragedia que se desarrolla en Gaza, hace un llamado a la empatía y a comprender el sufrimiento en ambos lados del conflicto.

Por su parte Mira Awad, la primera árabe en representar a Israel en Eurovisión junto a Noa, ofrece una visión única como artista y activista.

Desde su hogar en Londres, Awad reflexiona sobre los horrores del 7 de octubre y la posterior escalada de violencia en Gaza. “La alternativa a la paz es el infierno que vemos ahora”, afirma con contundencia.

Awad destaca el dolor que atraviesan los habitantes de Gaza y expone la complejidad del conflicto, subrayando su compromiso con la paz y el reconocimiento de los derechos palestinos. Aunque reconoce las dificultades de dialogar en medio del trauma, aboga por la comprensión y el reconocimiento mutuo.

Ambas artistas, a pesar de sus diferencias, comparten una visión común: la importancia de trabajar incansablemente por la paz.

La solución de dos Estados, el respeto mutuo y el fin de la violencia siguen siendo los pilares fundamentales de su mensaje conjunto: “Tiene que haber otra manera”.

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Se Invita a la ONU a Presentar su Petición de “Alto el Fuego Inmediato en Gaza” para que sea Firmada por los Pueblos del Mundo

. DERECHOS HUMANOS .

Una carta del Mouvement de la Paix

Estimado Sr. Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas

Como ONG miembro de la Comisión ECOSOC de las Naciones Unidas, participamos en la reunión organizada por el Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos de la ONU, Sr. Ryder, en Ginebra a principios de noviembre. Dimos nuestro apoyo a los esfuerzos de las Naciones Unidas para encontrar soluciones políticas a los conflictos actuales y a la preparación del plan de las Naciones Unidas Avenir 2024.

En esta reunión, propusimos que la ONU, en nombre de las Naciones Unidas y en nombre de “Nosotros los pueblos”, tomara una iniciativa que permitiera a los pueblos del mundo, indignados tanto por las masacres cometidas por Hamás el 7 de octubre de 2023 como por la carnicería que está cometiendo actualmente el gobierno israelí en Gaza contra las poblaciones civiles, exigir al gobierno israelí el cese inmediato de los bombardeos contra las poblaciones civiles.

Aunque condenamos las masacres cometidas por Hamás el 7 de octubre de 2023, no aceptamos que el gobierno israelí utilice actualmente recursos estatales para cometer matanzas contra poblaciones civiles.

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Pregunta(s) relacionada(s) al artículo

Israel/Palestine, is the situation like South Africa?

Hemos dado nuestro apoyo a las familias de todas las víctimas, israelíes o palestinas, y en nombre de nuestra humanidad común nos permitimos hacer una propuesta a la ONU y a su Secretario General.

Ante una situación tan inédita como monstruosa y peligrosa, es necesario tomar decisiones que permitan a la opinión pública, a “Nosotros los Pueblos”, apoyar la demanda de la ONU de un cese inmediato de los bombardeos sobre Gaza y de ayuda humanitaria de urgencia.

Proponemos que la ONU presente su petición de “alto el fuego inmediato en Gaza”, con los medios y las formas adecuadas, para que sea firmada por los pueblos del mundo: que cesen los bombardeos contra miles de mujeres y niños, y que se ponga en marcha de inmediato una ayuda humanitaria permanente para responder al intolerable sufrimiento de la población y hacer frente a una catastrófica crisis alimentaria y humanitaria.

Este llamamiento de apoyo podría lanzarse utilizando los medios y las palabras adecuadas, en todos los idiomas posibles. A pocos días del Día Internacional de los Derechos Humanos, sería una forma de “proclamar una vez más nuestra fe en los derechos fundamentales del hombre y en la dignidad y el valor de la persona humana”, como se afirma en el preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas.

Al mismo tiempo, expresamos nuestro apoyo a la labor de las Naciones Unidas en la construcción de un mundo de paz.

Atentamente

Por Le Mouvement de la Paix

Roland NIVET, Portavoz Nacional del Mouvement de la Paix

París, viernes 8 de diciembre de 2023

Israel: Democracia en Peligro

. DERECHOS HUMANOS .

Un editorial en La Nación, Buenos Aires

El gobierno israelí, liderado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, aprobó días atrás una ley que redujo el poder de la Corte Suprema de Justicia para objetar decisiones gubernamentales, iniciando un peligroso camino de debilitamiento de las instituciones más fundamentales de un país.


Protesta de ciudadanos israelíes contra la reforma que plantea el primer ministro Ohad Zwigenberg – AP

La coalición gobernante es la más ultraderechista de los 75 años de historia de Israel. Entre sus filas hay miembros de partidos ultraortodoxos, más interesados en acentuar la identidad judía del Estado de Israel que en preservar su componente democrático. Además, integrantes del gabinete han sido imputados por apoyar organizaciones terroristas, así como de ser homófobos confesos que han llamado a la violencia contra poblaciones palestinas.

Las reformas al sistema judicial han disparado protestas jamás vistas en Israel. Por más de 30 semanas cientos de miles de manifestantes desafían lluvia, frío o calor oponiéndose a una reforma que consideran lisa y llanamente un golpe de Estado.

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Pregunta(s) relacionada(s) al artículo

Israel/Palestine, is the situation like South Africa?

Democracias occidentales como las de Francia y Alemania sumaron sus críticas. El presidente norteamericano, Joe Biden, tras 50 años de apoyo incondicional a Israel, ha reclamado personalmente a Netanyahu que frene la iniciativa y que acuerde con la oposición una reforma que no altere la democracia. La medida también fue recibida con decepción por muchas organizaciones judías de Estados Unidos como la American Jewish Committee y la Anti-Defamation League.

Dentro de la coalición del gobierno israelí hay voces e iniciativas que reducirían los derechos de las minorías del país, principalmente los palestinos con nacionalidad israelí, pero también los derechos de las mujeres y de los grupos Lgbtq, entre otros.

Muchos analistas coinciden en que, en línea con lo sucedido en Hungría, Polonia o Turquía, donde la concentración del poder hace casi imposible remover al presidente a pesar de celebrarse elecciones, Israel pretendería así abandonar progresivamente su carácter democrático, esencial para mantener los fuertes lazos con Occidente y, particularmente, con su mayor aliado en el mundo, los Estados Unidos.

Tal como explicó Raanan Rein, el prestigioso historiador israelí y exvicepresidente de la Universidad de Tel Aviv, muchos golpes ya no se ejecutan con tanques en las calles, sino por medio de la progresiva erosión de las libertades individuales, mediante el copamiento de la Justicia, los medios de comunicación y el sistema educativo.

De continuar por esta senda, la fractura social puede ser muy perjudicial para el país. Reservistas militares amenazan con no presentarse a sus tareas, la mayor asociación de médicos del país declaró una huelga de 24 horas en protesta por la votación y grupos sindicales amenazan con medidas de fuerza.

El sector que se opone a la reforma está compuesto mayoritariamente por grupos de enorme peso económico, como el tecnológico. La calificadora de riesgo Moody’s ya advirtió sobre las “consecuencias negativas” de la reforma. Tras la votación, cuatro matutinos israelíes publicaron una gran mancha negra en sus portadas con la frase “Un día negro para la democracia israelí”.

Es imperioso que el gobierno israelí reconsidere su avance sobre la Justicia, evite mayores daños a su prestigio internacional y a la cohesión de su población con el objetivo de mantener una sociedad plural, una economía moderna y un sistema político alineado con las democracias de Occidente, acorde con lo establecido en su declaración de independencia.

(Gracias a Other News por enviar este artículo a CPNN).

Abu Dabi inaugura la novena edición del Foro de la Paz

TOLERANCIA E SOLIDARIDAD .

Un articulo de Atalayar

Emiratos Árabes Unidos acoge un año más el Foro de la Paz de Abu Dabi, antes conocido como Foro para la Promoción de la Paz en Sociedades Musulmanas. Esta novena edición del encuentro dará comienzo este martes 8 de noviembre, y se extenderá por tres días bajo el título “Conflicto global y paz universal: necesidades urgentes y oportunidades de asociación”, congregando a más de 30 organizaciones internacionales pioneras en la promoción de la paz y a cerca de 500 participantes de 60 países diferentes, en representación de todos los continentes. 


El presidente Joko “Jokowi” Widodo le da la mano al secretario general del Foro para la Paz de Abu Dabi (ADFP), Al Mahfoudh Bin Bayyah, quien le entregó al presidente un premio de la paz en el Palacio Merdeka en Yakarta el 7 de noviembre..(Presidential Secretariat Press Bureau/Muchlis Jr.)

“El papel del Foro de la Paz, […], que usualmente acoge Abu Dabi y que es uno de los foros más importantes del mundo islámico, es el de servir como espacio a la discusión de los problemas humanitarios y de los conflictos intelectuales y religiosos en las sociedades musulmanas”, recoge el sitio web oficial del foro. “Cientos de eruditos y pensadores islámicos participan en el foro con el fin de establecer una posición unificada para hacer frente a los disturbios y los actos de violencia en el mundo islámico”. 

Así, líderes religiosos, políticos, funcionarios, representantes de organizaciones nacionales e internacionales, y activistas en defensa de la paz procedentes de todo el mundo viajarán hasta Emiratos Árabes Unidos para abordar la promoción de la paz en uno de los momentos más críticos para comunidad internacional de las últimas décadas. Con varios conflictos armados abiertos, más de 100 millones de refugiados –según Acnur– y una creciente inseguridad alimentaria y energética amenazando especialmente a las regiones más pobres del planeta, los asistentes al foro enfrentan uno de los encuentros más complejos desde que el foro abrió sus puertas en 2014. 

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Question for discussion

Islamic extremism, how should it be opposed?

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Fortalecer la convivencia entre sociedades musulmanas, revivir los valores interreligiosos, crear un espacio para difusión del mensaje de paz y fortalecer el papel de Emiratos Árabes en todos estos ámbitos son los principales objetivos del Foro de la Paz. Y este año se espera sean trabajados sobre la base de cuatro ejes centrales: los desafíos de la paz global ante un orden internacional en crisis, el papel de jóvenes y mujeres en la promoción de la paz, la universalidad de la paz frente a la globalización de la guerra y el papel de los líderes religiosos en el proceso pacificador. 

El foro nació en el año 2014, bajo la presidencia de H.E. Shaykh Abdullah bin Bayyah, y el patrocinio del entonces príncipe heredero de Emiratos Árabes, Mohamed bin Zayed; y lo hizo con el nombre de ‘Foro para la Promoción de la Paz en Sociedades Musulmanas’. Desde entonces, el encuentro se ha convertido en un espacio de referencia en el mundo islámico, donde los académicos se esfuerzan por promover la paz, la tolerancia y la corrección de algunos conceptos. 

El pasado año 2021, cuando el encuentro cambió formalmente su nombre para convertirse en el Foro de la Paz de Abu Dabi, el foro dio comienzo en la Plaza Al Wasl de Expo 2020 Dubai.

El Premio Internacional de la Paz Imam Hassan bin Ali

Además, el Foro de la Paz de Abu Dabi es –desde 2015, tan solo un año después de su nacimiento– una plataforma que trabaja para potenciar la creatividad en la defensa de la paz a través de la iniciativa ‘Hackatón de los pacificadores’ (‘Peacemakers’), así como un espacio para reconocer y “honrar a los creadores y precursores de obras e iniciativas científicas para la promoción de una cultura de paz y la consolidación de su valor en las sociedades musulmanas” con el Premio Internacional de la Paz Imam Hassan bin Ali, se explica en la página oficial. 

En esta edición, el galardonado con el premio Imam Hassan bin Ali es el presidente de la República de Indonesia, Joko Widodo (Jokowi), por su labor como promotor de la paz durante su presidencia del G20. Un año especialmente complicado para el grupo debido a la membresía de Rusia, que puso en riesgo –en más de una ocasión– que las cumbres ministeriales del grupo celebradas hasta la fecha concluyesen con más o menos normalidad. 

“Para el presidente Jokowi, así como para todo el pueblo indonesio, este es un premio extraordinario que simboliza la confianza en el presidente como un líder que difunde el mensaje y la cultura de paz en el mundo”, dijo el ministro de Estado indonesio, Pratikno, después de que el secretario general del Foro de la Paz de Abu Dabi, H.E. Shaykh Abdullah bin Bayyah, viajase a Yakarta para ratificar la entrega del premio a Jokowi en el Palacio Merdeka. 

Las Sanciones Occidentales Que Están ‘Asfixiando’ A Siria, Pueden Ser Crímenes De Lesa Humanidad

. DERECHOS HUMANOS .

Un artículo por Benjamín Norton en Agencia Uruguaya de Noticias

La relatora especial de Naciones Unidas dijo que las sanciones “indignantes” que Occidente ha impuesto a Siria están “asfixiando” a millones de civiles y “pueden constituir crímenes de lesa humanidad”. La economía del país se contrajo un 90%. Nueve de cada 10 sirios viven en la pobreza.

“Toda la población [siria] está en condiciones que amenazan la vida con una grave escasez de agua potable”, electricidad, combustible y alimentos, informó la relatora especial de la ONU sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos, Alena Douhan.


Foto: Niños sirios caminan entre ruinas en su camino a casa desde la escuela / UNOCHA / Ali Haj Suleiman 

“Toda la población [siria] está en condiciones que amenazan la vida con una grave escasez de agua potable”, electricidad, combustible y alimentos, informó la relatora especial de la ONU sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos, Alena Douhan.

Escribió sobre el “enorme efecto negativo de las sanciones unilaterales”, que tienen “un efecto devastador en toda la población” y “un efecto devastador en casi todas las categorías de derechos humanos”.

“Mantener las sanciones unilaterales en medio de la actual situación catastrófica y aún en deterioro en Siria puede equivaler a crímenes de lesa humanidad contra todo el pueblo sirio”, dijo la experta de la ONU.

Douhan, una respetada profesora de derecho internacional, visitó Siria durante 12 días en octubre y noviembre para investigar el impacto de las sanciones en el país. El 10 de noviembre, publicó un informe preliminar que “pide el levantamiento de las sanciones unilaterales de larga duración que ‘sofocan’ al pueblo sirio”.

La relatora especial de la ONU describió un bloqueo de estilo medieval, en el que las sanciones han “erosionado hasta el nivel de la extinción total el poder adquisitivo de los hogares, que se encuentran en un estado prolongado de supervivencia”.

“Las sanciones impuestas han hecho añicos la capacidad del estado para responder a las necesidades de la población, en particular de los más vulnerables, y el 90% de las personas viven ahora por debajo de la línea de pobreza”, escribió Douhan.

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Pregunta(s) relacionada(s) al artículo

Are economic sanctions a violation of human rights?

Los precios han aumentado más de 800% desde 2019, se han perdido cientos de miles de empleos y las sanciones bloquean la importación de “alimentos, medicinas, repuestos, materias primas y artículos necesarios para las necesidades y la recuperación económica del país”, dijo.

Si bien los gobiernos occidentales afirman tener excepciones humanitarias en sus regímenes de sanciones, la experta de la ONU enfatizó que las “sanciones secundarias y el exceso de cumplimiento” por parte de las instituciones financieras internacionales impiden que Siria importe los bienes necesarios, e incluso han hecho que sea muy difícil para las instituciones de la ONU y organizaciones de ayuda humanitaria internacional para operar en el país.

Hoy, más de la mitad de los sirios sufren de inseguridad alimentaria. Además, el 24% de los sirios están discapacitados y el 14,6% sufren de enfermedades.

Las sanciones también han impedido que el gobierno reconstruya la infraestructura dañada, y han causado una “escasez de electricidad y agua potable”, lo que ha provocado apagones diarios, incluso en hospitales, agua contaminada e incluso un brote de cólera.

Debido a la ocupación de las regiones ricas en petróleo de Siria por parte del ejército de EEUU y sus aliados kurdos, la producción de petróleo del gobierno es solo el 10% de sus niveles anteriores a 2010, y con las sanciones occidentales que hacen que la importación de crudo sea casi imposible, el pueblo sirio enfrentan una escasez crónica de gasolina y combustible.

Douhan pidió que se levanten de inmediato las sanciones unilaterales que Estados Unidos y Europa han impuesto a Siria, subrayando que son ilegales según el derecho internacional.

La experta de la ONU también previamente viajó a Venezuela e informó que las sanciones occidentales ilegales tuvieron efectos devastadores similares en la población civil allí, mientras privaban al gobierno del 99% de sus ingresos.

La mayoría de las sanciones impuestas a Siria se produjeron después de que Occidente lanzara una guerra subsidiaria contra el país en 2011. Pero la experta de la ONU señaló que Washington ha impuesto sanciones a Damasco desde 2004.

Las agresivas sanciones estadounidenses impuestas contra Siria en 2011 y 2012 se expandieron a un bloqueo de facto en 2019, con la aprobación de la Ley César, que Douhan señaló que “autorizó sanciones secundarias contra personas no estadounidenses en cualquier parte del mundo que proporcionen recursos financieros, materiales o apoyo tecnológico al gobierno sirio o que realicen transacciones con él”.

La Unión Europea, Reino Unido, Suiza, Canadá y Australia han impuesto sanciones similares, junto con la Liga Árabe, que está dominada por las monarquías del Golfo Pérsico.

Como parte de su viaje, Douhan se reunió con representantes no solo del gobierno sirio sino también de organizaciones de la sociedad civil, clínicas de salud, instituciones financieras, grupos humanitarios, empresas, universidades y organismos religiosos, así como con otras entidades de la ONU que operan en el país.

Douhan presentará la versión final de su informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en septiembre de 2023.
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*Benjamín Norton es periodista, escritor y cineasta. Es fundador y editor de Multipolarista, y vive en Latinoamérica.

Amnistía Internacional: El Apartheid Israelí contra la Población Palestina

. DERECHOS HUMANOS .

Un informe de Amnistía Internacional

En mayo de 2021, un grupo de familias palestinas de Sheikh Jarrah, un barrio de la Jerusalén Oriental ocupada, comenzó a protestar contra el plan de Israel de desalojarlas de sus viviendas para hacer sitio a los colonos judíos. Muchas de las familias son personas refugiadas que se establecieron en Sheikh Jarrah tras ser objeto de desplazamiento forzado en torno a la época en que se creó el Estado de Israel en 1948.  Desde que Israel ocupó Jerusalén Oriental y el resto de Cisjordania en 1967, la población palestina de Sheikh Jarrah es blanco continuo de las autoridades israelíes, que usan leyes discriminatorias para desposeer sistemáticamente a la población palestina de sus tierras y casas para beneficiar a la población israelí judía.  


video de Amnesty

Ante las manifestaciones en Sheikh Jarrah, miles de palestinos y palestinas de Israel y los Territorios Palestinos Ocupados (TPO) organizaron protestas a su vez en apoyo de estas familias y contra su experiencia común de fragmentación, desposesión y segregación a las que las autoridades israelíes respondieron con el uso de fuerza excesiva y de medios letales que causaron heridas, arrestos y detenciones de miles de personas.

Los sucesos de mayo de 2021 fueron representativos de la opresión que sufre la población palestina cada día desde hace décadas. La discriminación, la desposesión, la represión de la disidencia, los homicidios y lesiones son parte de un sistema concebido para privilegiar a la población israelí judía a expensas de la palestina.  

Esto es apartheid.  

La nueva investigación de Amnistía Internacional muestra que Israel impone un sistema de opresión y dominación a la población palestina en todas las zonas bajo su control —en Israel y en los TPO— y a las personas refugiadas palestinas, a fin de beneficiar a la población israelí judía. Esto constituye apartheid y está prohibido por el derecho internacional.

Las leyes, políticas y prácticas concebidas para mantener un sistema cruel de control de la población palestina han dejado a ésta fragmentada geográfica y políticamente, muchas veces empobrecida y en un estado permanente de temor e inseguridad.

DESCARGAR EL RESUMEN EJECUTIVO

¿QUÉ ES APARTHEID?

El apartheid es una violación del derecho internacional público, una violación grave de derechos humanos protegidos internacionalmente y un crimen de lesa humanidad en virtud del derecho penal internacional.

El término “apartheid” se usó originalmente para referirse al sistema político de Sudáfrica que imponía expresamente la segregación racial y la dominación y opresión de un grupo racial por otro. Posteriormente, la comunidad internacional lo ha adoptado para condenar y criminalizar este tipo de sistemas y prácticas con independencia del lugar donde existan.

Se comete el crimen de lesa humanidad del apartheid según la Convención contra el Apartheid, el Estatuto de Roma y el derecho internacional consuetudinario cuando se perpetra un acto cruel o inhumano (en esencia una violación grave de derechos humanos) en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre otro con la intención de mantener ese sistema.

La mejor forma de entender el apartheid es verlo como un sistema de trato discriminatorio prolongado y cruel de un grupo racial a los miembros de otro con la intención de controlar al segundo.

ACCEDER A NUESTRO CURSO

Amnistía Internacional ha creado un curso gratuito de 90 minutos titulado “Deconstruir el apartheid israelí contra la población palestina”. Para saber más sobre el crimen de apartheid en el derecho internacional, cómo es el apartheid en Israel/TPO y cómo afecta a la vida de la población palestina, inscríbete en nuestro curso en la academia de educación en derechos humanos de Amnistía Internacional.

¿POR QUÉ HACE CAMPAÑA AMNISTÍA INTERNACIONAL CONTRA EL APARTHEID?

El apartheid no es aceptable en ninguna parte del mundo. Entonces ¿por qué el mundo lo acepta contra la población palestina?

La comunidad internacional lleva tiempo dejando de lado los derechos humanos cuando se trata de abordar las décadas de lucha y sufrimiento del pueblo palestino. Los palestinos y palestinas que sufren la brutalidad de la represión de Israel reclaman desde hace más de dos décadas que se entienda el régimen israelí como apartheid. Con el tiempo, ha empezado a cobrar fuerza un reconocimiento internacional más amplio del trato que da Israel a la población palestina como apartheid.

Aun así, los gobiernos con responsabilidad y poder para hacer algo se niegan a tomar medidas significativas para obligar a Israel a rendir cuentas de sus actos. En su lugar, se esconden tras un proceso de paz moribundo a expensas de los derechos humanos y de la rendición de cuentas. Lamentablemente, la situación actual no muestra ningún avance hacia una solución justa sino el empeoramiento de los derechos humanos para la población palestina.

Amnistía pide a Israel que ponga fin al agravio internacional y el crimen de apartheid desmantelando las medidas de fragmentación, segregación, discriminación y privación actualmente vigentes contra la población palestina.

PIDE A ISRAEL: DERRIBEN EL APARTHEID, NO LAS VIVIENDAS PALESTINAS

La negación de una vivienda a la población palestina es parte esencial del sistema de apartheid israelí. Por eso, como primer paso para el desmantelamiento de este sistema, pedimos a Israel que ponga fin a la práctica de demolición de viviendas.

Las familias palestinas necesitan que la apoyemos contra la injusticia y la discriminación, que actuemos para ayudarles a proteger sus casas.

ACTUAR

EL SISTEMA ISRAELÍ DE OPRESIÓN Y DOMINACIÓN DE LA POBLACIÓN PALESTINA

Desde su creación en 1948, los sucesivos gobiernos de Israel han creado y mantenido un sistema de leyes, políticas y prácticas concebidas para oprimir y dominar a la población palestina. Este sistema se manifiesta de diferentes formas en las diferentes zonas en las que Israel ejerce el control sobre los derechos de la población palestina, pero la intención es siempre la misma: privilegiar a la población israelí judía a expensas de la palestina.

Las autoridades israelíes hacen esto por medio de cuatro estrategias principales:

Fragmentación en dominios de control

Parte esencial del sistema es mantener a la población palestina separada entre sí en diferentes dominios territoriales, jurídicos y administrativos.

Desposesión de tierras y propiedades

Décadas de confiscación discriminatoria de tierras y propiedades, demoliciones de viviendas y desalojos forzosos.

Segregación y control

Un sistema de leyes y políticas que mantienen a la población palestina en enclaves, sometida a varias medidas que controlan su vida y segregada de la población israelí judía.

Privación de derechos económicos y sociales

El empobrecimiento deliberado de la población palestina que la mantiene en gran desventaja respecto de la israelí judía.

FRAGMENTACIÓN EN DOMINIOS DE CONTROL

Durante la creación de Israel como Estado judío en 1948, Israel expulsó a cientos de miles de personas palestinas y destruyó cientos de pueblos palestinos en lo que constituyó una limpieza étnica.

Desde entonces, los sucesivos gobiernos han ideado leyes y políticas para garantizar la fragmentación continua de la población palestina. Ésta vive confinada en enclaves en Israel, Cisjordania y la Franja de Gaza, y en las comunidades refugiadas, donde es sometida a diferentes regímenes jurídicos y administrativos. Esto tiene el efecto de debilitar los lazos familiares, sociales y políticos entre comunidades palestinas y de reprimir la disidencia constante contra el sistema de apartheid; también contribuye a maximizar el control israelí judío sobre la tierra y a mantener una mayoría demográfica judía.

Millones de personas palestinas permanecen desplazadas como refugiadas y continúan aisladas físicamente de las que residen en Israel y los TPO merced a la negación continua por parte de Israel de su derecho a volver a sus casas, pueblos y localidades.

DESPOSESIÓN DE TIERRAS Y PROPIEDADES

Desde 1948, Israel ha hecho confiscaciones masivas y crueles de tierras para desposeer a la población palestina de sus tierras y casas. Aunque la población palestina en Israel y los TPO está sometida a regímenes jurídicos y administrativos diferentes, Israel usa medidas de expropiación de tierras similares en todas las zonas. Por ejemplo, desde 1948, Israel ha expropiado tierras en zonas de importancia estratégica que incluyen poblaciones palestinas significativas como Galilea y el Néguev/Naqab, y ha usado medidas similares en los TPO tras la ocupación militar por Israel en 1967. Para maximizar el control israelí judío sobre la tierra y reducir al mínimo la presencia palestina, la población palestina está confinada en enclaves separados y densamente poblados. Mientras tanto, las políticas israelíes permiten la asignación discriminatoria de tierras estatales para ser utilizadas casi exclusivamente para beneficiar a personas israelíes judías tanto dentro de Israel como en los TPO.

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Pregunta(s) relacionada(s) al artículo

Israel/Palestine, is the situation like South Africa?


SEGREGACIÓN Y CONTROL

Los sucesivos gobiernos israelíes persiguen la estrategia de establecer la dominación a través de leyes y políticas discriminatorias que segregan a la población palestina en enclaves basándose en su condición jurídica y su estatuto de residencia.

Israel niega a su ciudadanía palestina sus derechos a la igualdad en la nacionalidad y la condición jurídica, mientras que la población palestina en los TPO sufre graves restricciones a la libertad de circulación. Israel también limita los derechos de la población palestina a la agrupación familiar de un modo muy discriminatorio: por ejemplo, las personas palestinas de los TPO no pueden obtener la residencia ni la ciudadanía mediante el matrimonio, algo que sí está alcance de las personas israelíes judías.

Israel impone asimismo limitaciones severas a los derechos civiles y políticos de la población palestina a fin de reprimir la disidencia y mantener el sistema de opresión y dominación. Por ejemplo, millones de personas palestinas de Cisjordania siguen estando sometidas al régimen militar israelí y a las draconianas órdenes militares adoptadas a partir de 1967.

PRIVACIÓN DE DERECHOS ECONÓMICOS Y SOCIALES

Estas medidas han dejado a la población palestina marginada, empobrecida y económicamente desfavorecida en Israel y los TPO.

Las décadas de asignación discriminatoria de recursos por las autoridades israelíes en beneficio de la ciudadanía israelí judía en Israel y de los colonos israelíes en los TPO agravan las desigualdades. Por ejemplo, millones de personas palestinas dentro de Israel y Jerusalén Oriental viven en zonas densamente pobladas que, en general, están subdesarrolladas y carecen de servicios esenciales como recogida de basuras, electricidad, transporte público e infraestructura para el agua y el saneamiento.

Las personas palestinas que viven en todas las zonas bajo control de Israel tienen menos oportunidades para ganarse el sustento y participar en actividades empresariales que las personas israelíes judías. Experimentan limitaciones discriminatorias en el acceso a, y el uso de, las tierras de cultivo, el agua, el gas y el petróleo, entre otros recursos naturales, así como restricciones a la provisión de servicios de salud, educación y otros servicios básicos.

Además, las autoridades israelíes se han apropiado de la inmensa mayoría de los recursos naturales de la población palestina en los TPO para beneficio económico de la ciudadanía judía en Israel y en los asentamientos ilegales.

LA VIDA BAJO EL APARTHEID

NEGACIÓN DE UNA VIVIENDA: DEMOLICIONES Y DESALOJOS FORZOSOS

La población palestina está sometida sistemáticamente a demoliciones de viviendas y desalojos forzosos, y vive con el temor constante de perder su casa. 

Hace más de 73 años que Israel somete a desplazamiento forzado a comunidades palestinas enteras. Se han demolido cientos de miles de viviendas palestinas, lo que ha causado terribles traumas y sufrimientos. Hay más de seis millones de personas palestinas refugiadas que, en su inmensa mayoría, viven en campos de refugiados, algunos de ellos fuera de Israel y los TPO. En los TPO hay alrededor de 100.000 personas palestinas y otras 68.000 dentro de Israel en riesgo inminente de perder su casa, muchas de ellas por segunda o tercera vez.

La población palestina está atrapada en un círculo vicioso: Israel les exige la obtención de un permiso para construir o erigir siquiera una estructura como una tienda, pero —a diferencia de lo que ocurre con los solicitantes israelíes judíos— rara vez se lo concede. Muchas personas palestinas se ven obligadas a construir sin permiso. Israel derriba las viviendas palestinas porque han sido construidas “ilegalmente”.
Israel usa estas políticas discriminatorias de planificación urbana y zonificación para crear unas condiciones de vida insoportables y obligar a la población palestina a abandonar sus casas y permitir la expansión de los asentamientos judíos.
Mohammed al Rajabi, residente de la zona de Al Bustan de Silwan, cuya casa fue demolida por las autoridades israelíes el 23 de junio de 2020 por haberse construido “ilegalmente”, contó a Amnistía Internacional el devastador impacto en su familia:

AMOR FRAGMENTADO: SEPARACIÓN DE FAMILIAS PALESTINAS

Israel ha promulgado leyes y políticas discriminatorias que alteran la vida familiar de la población palestina. Desde 2002, Israel aplica la política de prohibir a la población palestina de Cisjordania y Gaza la obtención de una condición jurídica en Israel o en Jerusalén Oriental mediante el matrimonio, lo que impide la agrupación familiar.

Israel usa desde hace tiempo leyes y políticas discriminatorias para separar a las personas palestinas de sus familias. Por ejemplo, las personas palestinas de Cisjordania y Gaza no pueden obtener una condición jurídica en Israel o en la Jerusalén Oriental ocupada a través del matrimonio, lo que niega sus derechos a la agrupación familiar. Esta política obliga a miles de personas palestinas a vivir separadas de sus seres queridos; otras tienen que irse a otros países o vivir con el temor constante de ser detenidas, expulsadas o deportadas.

Estas medidas están dirigidas expresamente a la población palestina, no a la israelí judía, y se basan principalmente en consideraciones de orden demográfico que tienen como objetivo reducir al mínimo la presencia palestina dentro de Israel y los TPO.

Sumaia nació y se crio en Lod, en el centro de Israel. En 1998 se casó con un hombre de la Franja de Gaza que se trasladó a Lod para vivir con ella. En 2000, Sumaia y su esposo iniciaron el proceso de solicitar la agrupación familiar para poder vivir juntos legalmente. Este proceso duró 18 años, durante los cuales la pareja vivió con miedo y ansiedad. Sumaia dijo a Amnistía:

BAJO ASEDIO

Desde hace 14 años, más de dos millones de personas palestinas de la Franja de Gaza viven bajo un bloqueo ilegal de Israel. Junto con cuatro importantes ofensivas militares, el bloqueo ha tenido consecuencias catastróficas para la población de Gaza.

El bloqueo es una forma de castigo colectivo. Obliga a la población de Gaza —integrada en su mayoría por personas refugiadas o sus descendientes que huyeron en 1948— a vivir en condiciones cada vez más difíciles. Hay una grave escasez de viviendas, agua apta para el consumo, electricidad, medicamentos esenciales y atención médica, alimentos, material educativo y materiales de construcción. En 2020, Gaza tenía la tasa de desempleo más alta del mundo, y más de la mitad de su población vivía por debajo del umbral de la pobreza.

El 30 de marzo de 2018, la población palestina de Gaza lanzó la Gran Marcha del Retorno, una serie de manifestaciones masivas semanales junto a la valla que separa Gaza de Israel.

Exigían su derecho a retornar a sus pueblos y localidades en lo que ahora es Israel, así como el fin del bloqueo de Gaza por Israel. La respuesta fue brutal: al terminar 2019, las fuerzas israelíes habían matado a 214 civiles, incluidos 46 menores, y causado heridas a más de 8.000 con munición real. De éstas, hubo que practicarles amputaciones a un total de 156. Más de 1.200 pacientes necesitaron durante largo tiempo atención terapéutica y de rehabilitación compleja y costosa, y decenas de miles de personas más necesitaron ayuda psicosocial; ninguno de estos servicios es fácil de encontrar en Gaza.

El bloqueo impide el acceso de la población palestina a atención médica adecuada y, en concreto, a tratamientos médicos que salvan vidas y de urgencia que sólo están disponibles fuera de Gaza. Las autoridades israelíes suelen retrasar la concesión de estos permisos y a veces no los dan.

Adham al Hajjar, de 36 años, es periodista independiente y vive en la ciudad de Gaza. El 6 de abril de 2018, mientras cubría las manifestaciones de la Gran Marcha del Retorno, le dispararon unos francotiradores israelíes situados a lo largo de la valla que separa Gaza de Israel. No puede recibir en Gaza la ayuda médica que necesita debido a la precariedad de los servicios sanitarios de este territorio.

CONSTANTES DE ACTUACIÓN CRIMINALES

Hace décadas que Israel comete sistemáticamente violaciones graves de derechos humanos contra la población palestina. Amnistía y otras organizaciones han documentado a fondo violaciones como traslados forzosos, detención administrativa, tortura, homicidios ilegítimos y lesiones graves, y la negación de derechos y libertades fundamentales. Es evidente que el sistema de apartheid israelí se mantiene gracias a estos abusos, que se perpetran con casi total impunidad.

Forman parte de un ataque generalizado y sistemático contra la población palestina que se lleva a cabo en el contexto del régimen institucionalizado israelí de opresión y dominación sistemáticas de la población palestina y, por tanto, constituyen crímenes de lesa humanidad de apartheid. 

DESMANTELAR EL SISTEMA

No hay lugar para el apartheid en nuestro mundo. Es un crimen de lesa humanidad y tiene que acabar.

Las autoridades israelíes llevan demasiado tiempo gozando de impunidad. La inacción internacional a la hora de exigir cuentas a Israel significa que la población palestina sigue sufriendo todos los días. Es hora de denunciar, de solidarizarnos con la población palestina y decirle a Israel que no vamos a tolerar el apartheid.

La población palestina lleva décadas exigiendo el fin de la opresión en la que vive. Con demasiada frecuencia, paga un precio terrible por defender sus derechos y lleva tiempo pidiendo ayuda al resto del mundo.

Hagamos que esto sea el principio del fin del sistema israelí de apartheid contra la población
palestina.

Únete a la lucha por la justicia, la libertad y la igualdad para todas las personas. 

PIDE A ISRAEL: DERRIBEN EL APARTHEID, NO LAS VIVIENDAS PALESTINAS

La negación de una vivienda a la población palestina es parte esencial del sistema de apartheid israelí. Por eso, como primer paso para el desmantelamiento de este sistema, pedimos a Israel que ponga fin a la práctica de demolición de viviendas.

Las familias palestinas necesitan que la apoyemos contra la injusticia y la discriminación, que actuemos para ayudarles a proteger sus casas.
ACTUAR

Gaza: El alto el fuego no puede ocultar la destrucción, mientras un grupo de expertos pide una investigación de la CPI

. DERECHOS HUMANOS .

Un artículo de Naciones Unidas

Pese a la satisfacción de la comunidad comunitaria por el alto el fuego acordado en los Territorios Palestinos Ocupados e Israel, ésta no ha dudado en advertir que la destrucción en Gaza tardará años, si no décadas, en solucionarse.

Lo evidenciaba este viernes desde Gaza, Matthias Schmale del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina, quien evidenció que no se podrá volver a una situación de normalidad tras más de 10 días de lanzamientos de cohetes e intercambios de ataques aéreos entre las partes en conflicto que se han saldado con la muerte de más de 250 personas y miles de heridos.


Un bloque de pisos en ruinas en la ciudad de Gaza tras un ataque aéreo israelí

“Volver a la normalidad significa que tenemos que vigilar con mucho cuidado por dónde vamos; (hay) dispositivos sin explotar, sabemos que al menos en una escuela, una de nuestras 278 escuelas, hemos detectado dos bombas completamente enterradas y alertado a las autoridades israelíes”, alertó y razonó que “obviamente, no podemos apresurarnos a regresar a nuestros edificios y escuelas, tenemos que asegurarnos de que están a salvo”.

El alto funcionario de la UNRWA también señaló que este viernes estaba prevista la apertura del cruce de Kerem Shalom durante varias, ya que mientras duraron los enfrentamientos no fue posible sacar a la gente para que recibiera tratamiento médico ni la entrada de ayuda.

Schmale señaló que el personal de la UNRWA, en su mayoría residentes en la región, dijo que la violencia fue “peor en intensidad que en 2014”, antes de hacerse eco del llamamiento del Secretario General de la ONU a un proceso político significativo para resolver los agravios tanto de palestinos como de israelíes.

Los jóvenes palestinos necesitan tener unas condiciones de vida dignas

“La normalidad aquí también implica tener un 50% de empleo que va creciendo… Después de estar aquí dos años y medio, estoy convencido de que estaremos de nuevo en guerra si no se abordan las causas subyacentes; y desde la perspectiva de Gaza eso significa dar a la gente y especialmente a los jóvenes una esperanza de vida digna”, dijo.

“Si tienes tu propio dinero y lo llevas a casa para comprar comida en lugar de depender de las limosnas de la ONU”, añadió el alto funcionario de la ONU, “tienes menos probabilidades de encontrarte con agrupaciones como Hamás”.

UNICEF entrega ayuda de emergencia

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia entregó este viernes 18 contenedores de ayuda a través del paso fronterizo de Kerem Shalom en apoyo a los niños y las familias necesitadas.

La ayuda de emergencia consistió en botiquines de primeros auxilios, bolsas de sangre, extintores, antibióticos y otros kits de control de infecciones, junto con 10.000 dosis de la vacuna Sinopharm contra la COVID-19.

“Damos las gracias por la entrada en vigor del alto el fuego a las 2 de la madrugada porque el número de víctimas ha sido muy elevado”, manifestó Lucia Elmi, representante especial de UNICEF en Palestina.

“Esto permitirá darles un respiro necesario a las familias y la entrega de asistencia humanitaria y de personal que tanto se necesita en la Franja de Gaza”, añadió.

Expertos en derechos de la ONU piden una investigación de la CPI

Por otra parte, un grupo de expertos de la ONU* en derechos humanos pidieron a todas las partes del conflicto entre Gaza e Israel que respeten el alto el fuego, e instaron a la Corte Penal Internacional a investigar los ataques contra la población civil y otras graves violaciones de los derechos humanos.

Los expertos señalaron los desalojos forzosos de familias palestinas que vivían en Sheikh Jarrah y Silwan, en el Jerusalén Este ocupado, fue la chispa que encendió la mecha desencadenando una guerra a gran escala.

Los expertos cifraron en al menos 222, entre ellas 63 niños, el número de personas que murieron en Gaza por las 12 personas que fallecieron en Israel como consecuencia de los combates.

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Pregunta(s) relacionada(s) al artículo

Israel/Palestine, is the situation like South Africa?

A las bajas civiles se suman más de 450 edificios completamente destruidos o dañados por los misiles en la Franja de Gaza, entre ellos seis hospitales, nueve centros sanitarios, una planta desalinizadora de agua, que suministraba agua potable a unos 250.000 palestinos, así como una torre que albergaba a diversos medios de comunicación como la cadena de televisión Al Jazeera, y la agencia de noticias Associated Press.

Desequilibrio de fuerzas entre las partes

“A causa de la enorme asimetría de fuerzas, las víctimas de este conflicto son en su mayoría los palestinos de Gaza, con 74.000 personas desplazadas forzosamente que se han quedado sin hogar, la mayoría de ellos mujeres y niños”, razonaron.

A continuación, destacaron que “el conflicto ha provocado una nueva oleada de destrucción masiva de viviendas e infraestructuras civiles sin precedentes que incluyeron a la red eléctrica de Gaza y ataques indiscriminados o deliberados con misiles contra civiles y zonas residenciales de Israel y Gaza”.

Los expertos indicaron que los ataques “no sólo violan las normas internacionales de derechos humanos, sino que también equivalen a crímenes de derecho internacional por lo que existe tanto responsabilidad individual como estatal”.

“El conflicto ha provocado una nueva oleada de destrucción masiva sin precedentes de viviendas e infraestructuras civiles, incluidas las redes eléctricas de Gaza, y ataques indiscriminados o deliberados con misiles contra civiles y zonas residenciales de Israel y Gaza, que no sólo violan las normas internacionales de derechos humanos, sino que también equivalen a crímenes de derecho internacional por los que hay responsabilidad individual y estatal”, continuaron.

Los especialistas afirmaron que todos los “bombardeos indiscriminados o deliberados contra civiles y torres que albergan civiles, organizaciones de medios de comunicación y campos de refugiados en Gaza e Israel son crímenes de guerra que, a priori, no están justificados por los requisitos de proporcionalidad y necesidad del derecho internacional.

“Todas las partes que participen en esos ataques deben asumir la responsabilidad individual y estatal que corresponda”, explicaron.

Asimismo, instaron a Israel y a las autoridades de Gaza a restablecer el suministro de electricidad, combustible, agua y alimentos en Gaza, y a garantizar la entrada de ayuda humanitaria en la Franja.

Hay que detener la exportación de armas

Solicitaron a todos los Estados, pero especialmente a los que apoyan a Israel o a las autoridades palestinas a detener la exportación de armas que avivan el conflicto y que supediten el resto de la ayuda al cumplimiento de los derechos humanos y el derecho humanitario.   

Los expertos instaron a la Corte Penal Internacional a investigar los comportamientos de todas las partes que violan el Estatuto de Roma, especialmente los crímenes de guerra, incluidos los ataques contra civiles, las violaciones masivas e indiscriminadas del derecho a una vivienda adecuada, y a investigar los actos y que sucedieron durante el conflicto, o que han contribuido a él, ya que pueden equivaler al crimen de apartheid y a crímenes contra la humanidad.

Por su parte, la fiscal de la Corte Penal Internacional anunció días atrás en Twitter que su oficina incluirá los hechos ocurridos en los últimos días en la investigación que lleva a cabo sobre posibles crímenes de prepetrados en Palestina.

Fatou Bensouda dijo en un tuit: “recuerdo que las investigaciones de mi Oficina cubrirán todas las partes y todos los hechos y pruebas relevantes para evaluar si existe responsabilidad penal individual en virtud del Estatuto” de Roma.

*Los expertos son: Balakrishnan Rajagopal, relator especial sobre una vivienda adecuada como elemento integrante del derecho a un nivel de vida adecuado y sobre el derecho de no discriminación a este respecto; Michael Lynk, relator especial sobre la situación de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado desde 1967; Pedro Arrojo Agudo, relator especial sobre los derechos humanos al agua potable y al saneamiento; Koumbou Boly Barry, relatora especial sobre el derecho a la educación; Michael Fakhri, relator especial sobre el derecho a la alimentación; Cecilia Jiménez-Damary, relatora especial sobre los derechos humanos de los desplazados internos; Irene Khan, relatora especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos de los trabajadores migratorios; Fionnuala Ní Aoláin, relatora especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo; Morris Tidball-Binz, relator especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias.

Los Relatores Especiales, Expertos Independientes y Grupos de Trabajo forman parte de lo que se conoce como Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y supervisión del Consejo que se ocupan de situaciones específicas de países o de cuestiones temáticas en todo el mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y prestan sus servicios a título individual.

Amnestía Internacional: Los ataques sistemáticos de Israel contra viviendas en Gaza deben investigarse como crímenes de guerra

. DERECHOS HUMANOS .

Un artículo de Amnestía Internacional

Las fuerzas israelíes han mostrado un escandaloso desprecio por la vida de la población civil palestina llevando a cabo una serie de ataques aéreos contra edificios residenciales, en algunos casos matando a familias enteras —incluidos menores—, y causando destrucción injustificada de bienes civiles en ataques que podrían constituir crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad; así lo ha manifestado Amnistía Internacional hoy [17 mayo].


Lamya al Atar y sus tres hijos murieron en un ataque aéreo israelí en su domicilio de Gaza el 14 de mayo. © Particular

La organización ha documentado cuatro mortíferos ataques de Israel lanzados sin previo aviso contra viviendas palestinas y pide a la Corte Penal Internacional que los investigue con urgencia. Sigue en aumento el número de víctimas mortales en Gaza, con al menos 198 personas palestinas muertas, entre ellas 58 menores, y hay más de 1.220 personas heridas. En Israel, los ataques palestinos han causado la muerte a 10 personas —entre ellas 2 menores— y lesiones a al menos 27.

“Los ataques aéreos de Israel contra edificios residenciales y viviendas familiares en Gaza evidencian un patrón terrorífico; en varios casos, familias enteras han quedado sepultadas bajo los escombros al derrumbarse los edificios donde vivían. En los casos documentados infra no se avisó a la población civil residente para que pudiera escapar.Según el derecho internacional humanitario, todas las partes deben distinguir entre objetivos militares y bienes de carácter civil, y lanzar ataques únicamente contra los primeros. Al llevar a cabo los ataques han de tomarse todas las precauciones posibles para minimizar los daños a civiles”, ha manifestado Saleh Higazi, director adjunto de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África.

“Aunque las fuerzas armadas israelíes no han dado ninguna explicación sobre cuáles eran los objetivos militares de estos ataques, cuesta entender que bombardear sin previo aviso edificios residenciales llenos de familias civiles pueda considerarse un ataque proporcionado con arreglo al derecho internacional humanitario. Es imposible no prever un gran número de víctimas civiles cuando se usan grandes armas explosivas —como bombas lanzadas desde aeronaves con una onda expansiva de muchos cientos de metros— en zonas pobladas.

“Al llevar a cabo estos ataques indisimulados y letales contra viviendas familiares sin previo aviso, Israel ha demostrado su desprecio absoluto por la vida de la población civil palestina, que ya sufre el castigo colectivo del bloqueo ilegal mantenido por Israel sobre Gaza desde 2007.”

El ejército israelí asegura que sólo ataca objetivos militares y ha justificado los ataques aéreos contra edificios residenciales con ese argumento. Sin embargo, residentes de esos edificios dijeron a Amnistía Internacional que no había combatientes ni objetivos militares en las inmediaciones cuando se llevaron a cabo los ataques documentados.

“Los ataques deliberados contra la población civil y contra infraestructuras y bienes de carácter civil son crímenes de guerra, ya que son ataques desproporcionados. La Corte Penal Internacional tiene abierta una investigación sobre la situación en Palestina y debería investigar con urgencia estos ataques como posibles crímenes de guerra. Además, los Estados deberían considerar la posibilidad de ejercer la jurisdicción universal sobre quienes han cometido crímenes de guerra. La impunidad sólo sirve para exacerbar el cuadro sistemático de ataques ilegítimos y derramamiento de sangre civil que hemos documentado repetidamente en anteriores ofensivas militares israelíes contra Gaza”, ha dicho Saleh Higazi.

Se han destruido al menos 152 bienes residenciales en Gaza desde el 11 de mayo, según el Centro Al Mezan para los Derechos Humanos, organización de derechos humanos radicada allí. De acuerdo con los datos sobre Gaza publicados por el Ministerio de Obras Públicas y Vivienda palestino, los ataques israelíes han destruido 94 edificios —que albergaban 461 unidades habitacionales y comerciales— y 285 unidades habitacionales han quedado inhabitables tras sufrir graves daños.

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Pregunta(s) relacionada(s) al artículo

Israel/Palestine, is the situation like South Africa?

Según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), más de 2.500 personas se han quedado sin hogar debido a la destrucción de sus viviendas, y más de 38.000 se han visto internamente desplazadas y han buscado refugio en las 48 escuelas de la Agencia de la ONU para la Población Refugiada Palestina (UNRWA) repartidas por toda Gaza.

El lanzamiento indiscriminado de cohetes por grupos armados palestinos contra zonas civiles de Israel también ha matado y herido a civiles y ha causado daños en viviendas y otros bienes civiles. Los cohetes disparados desde Gaza hacia Israel son poco precisos y su uso vulnera el derecho internacional humanitario, que prohíbe el uso de armas que sean por naturaleza de efecto indiscriminado. Estos ataques también deberían ser investigados por la Corte Penal Internacional como crímenes de guerra.

Amnistía Internacional ya ha publicado información que demuestra que las fuerzas armadas israelíes adoptaron una política deliberada de ataques contra viviendas familiares durante el conflicto de 2014.

Ataques aniquiladores contra viviendas familiares

En uno de los bombardeos más intensos desde que estallaron los últimos combates, realizado entre la una y las dos de la madrugada del 16 de mayo, Israel lanzó una serie de ataques aéreos contra edificios residenciales y calles de la ciudad de Gaza. Los ataques destruyeron por completo dos edificios residenciales pertenecientes a las familias Abu al Ouf y Al Kolaq, causando la muerte de 30 personas, 11 de ellas menores.

La sede del Ministerio de Trabajo en Gaza también fue destruida en los ataques, y la avenida Al Wehda, una de las vías principales que conduce al primer hospital de Gaza, el hospital Al Shifa, quedó bloqueada.

Las familias que residían en el edificio de Al Ouf, de cuatro plantas y que incluía apartamentos y tiendas, no fueron avisadas con antelación y quedaron sepultadas bajo los escombros.

Yousef Yassin, médico del hospital Al Shifa, fue de los primeros en llegar al edificio de Al Ouf tras los ataques y ayudar a la Media Luna Roja a sacar víctimas de ente las ruinas. Habló de una “gran destrucción” para describir la escena a Amnistía Internacional.

“Ayudé a sacar cuatro cadáveres, pero había muchos más. Fue muy duro. No hubo aviso, la gente estaba tranquilamente en sus casas, y ésta es una zona muy animada y bulliciosa”, explicó.

Poco antes de la medianoche del 14 de mayo, ataques aéreos israelíes alcanzaron la residencia de tres plantas de la familia Al Atar en Beit Lahia, matando a Lamya Hassan Mohammed al Atar, de 28 años, y a sus tres hijos: Islam, de siete años, Amira, de seis, y Mohammed, de ocho meses.

El padre de Lamya, Hassan al Atar, que es agente de protección civil, contó a Amnistía Internacional que había acudido al lugar con una ambulancia y un equipo de salvamento al enterarse del ataque por la llamada de un familiar. “Me contó que habían bombardeado nuestra casa y que estaba atrapado bajo los escombros con su esposa e hijos”, dijo.

“Cuando llegué a la casa, que tenía tres plantas y en ella vivían 20 personas, intenté buscar a la gente, pero no pude. Entonces llegó el equipo de salvamento para ayudar, y al fin encontramos a mi hermana con sus tres hijos, uno de ellos un bebé; estaban debajo de uno de los pilares de hormigón de la casa, todos muertos. Los demás residentes habían logrado escapar por un hueco tras el bombardeo y habían ido al hospital. Me quedé anonadado”, dijo.

Nader Mahmoud Mohammed al Thom, del barrio de Al Salatin, en Beit Lahia, describió cómo su vivienda, que compartía con otras ocho personas, fue atacada sin previo aviso poco antes de la medianoche del 15 de mayo.

“No hubo misil de aviso, ni llamada de alerta: la casa fue bombardeada y nosotros estábamos dentro. Gracias a Dios, un equipo de protección civil estaba cerca por pura casualidad y nos rescató de debajo de los escombros. Gracias a Dios nadie murió. Sufrimos lesiones, pero no graves; cuando salimos vi un incendio en la puerta de la casa, luego la ambulancia nos llevó al hospital. Creo que fue entonces cuando perdí el conocimiento. Gracias a Dios no hubo heridos graves, pero nos quedamos sin casa. Ahora estamos en la calle, no sabemos a dónde ir ni qué hacer.”

Su familia se dirigió hacia una escuela de la Agencia de la ONU para la Población Refugiada Palestina (UNRWA) en busca de refugio, pero al llegar se la encontraron cerrada y tuvieron que dormir a la intemperie en el patio. Su casa quedó completamente destruida, lo que incluía su ropa, dinero, documentación y todas sus pertenencias.

Además de viviendas, los ataques israelíes han dañado infraestructuras de suministro de agua y electricidad y centros médicos, y han interrumpido el funcionamiento de la planta desalinizadora del norte de Gaza, que abastece de agua a más de 250.000 personas.
 

Israel/TPO: Terminen con la brutal represión de la población palestina que protesta por los desplazamientos forzosos en el Jerusalén Oriental ocupado

. DERECHOS HUMANOS .

Un artículo de Amnestía Internacional

Las fuerzas de seguridad israelíes han usado fuerza excesiva, injustificada y reiterada contra la población palestina que se manifestaba en el Jerusalén Oriental ocupado tras cuatro días de violencia en los que 840 palestinos resultaron heridos; así lo ha afirmado hoy Amnistía Internacional. Al menos 21 agentes de policía israelíes y siete civiles israelíes también resultaron heridos, según la policía israelí.

La organización pide a las autoridades israelíes que suspendan de inmediato los desalojos forzosos en el barrio de Sheikh Jarrah y terminen con el desplazamiento forzoso en curso de la población palestina de Jerusalén Oriental.

En la última escalada de violencia, grupos armados palestinos han disparado cohetes y misiles contra Israel, hiriendo al menos a una persona israelí, y se han recibido informes sobre varias personas en Gaza muertas en ataques de represalia israelíes. Amnistía Internacional pide a todas las partes que respeten el derecho internacional humanitario y tomen todas las precauciones posibles para evitar causar daño a la población civil.

“Las pruebas reunidas por Amnistía Internacional reflejan un escalofriante patrón de uso abusivo e innecesario de la fuerza por las fuerzas israelíes contra manifestantes palestinos mayoritariamente pacíficos en los últimos días. Entre las personas que han resultado heridas en los episodios de violencia en Jerusalén Oriental hay transeúntes y también musulmanes que estaban en medio de sus oraciones de Ramadán”, ha señalado Saleh Higazi, director adjunto de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África.

“La violencia más reciente pone crudamente de relieve una campaña sostenida de Israel para expandir los asentamientos ilegales israelíes y aumentar la frecuencia de los desalojos forzosos de población palestina, como la de Sheikh Jarrah, para dejar sitio a dichos asentamientos. Estos desalojos forzosos forman parte de una práctica continuada en Sheikh Jarrah, son una violación flagrante del derecho internacional y podrían constituir crímenes de guerra.”

Declaraciones de testigos presenciales, así como fotografías y vídeos realizados por personal investigador sobre el terreno de Amnistía Internacional en Jerusalén Oriental, demuestran que las fuerzas israelíes han recurrido repetidamente al uso desproporcionado e ilegítimo de la fuerza para dispersar a manifestantes en violentas incursiones en la mezquita de Al Aqsa, y que llevaron a cabo ataques contra manifestantes pacíficos sin mediar provocación en Sheikh Jarrah.

Desde que empezó el Ramadán el 13 de abril, las tensiones han ido aumentando a un ritmo constante, con protestas de la población palestina por las restricciones israelíes que limitan su acceso a la Puerta de Damasco, entrada principal a la Ciudad Vieja de Jerusalén. El 26 de abril, las autoridades israelíes levantaron las restricciones ante las continuas manifestaciones. Asimismo ha ido creciendo la indignación por los planes inminentes de desalojo forzoso de cuatro familias palestinas en Sheikh Jarrah para dejar sitio a los asentamientos israelíes.

Uso ilegítimo de la fuerza

La situación se tensó al máximo el 7 de mayo, fecha en que más de 170 personas palestinas resultaron heridas cuando las fuerzas israelíes irrumpieron en el complejo de la mezquita de Al Aqsa para dispersar tanto a fieles como a manifestantes, disparando proyectiles de impacto cinético de 40 milímetros y granadas paralizantes contra la multitud allí congregada para las oraciones del último viernes de Ramadán.

Un periodista palestino presente en el lugar describió a unas fuerzas israelíes enloquecidas disparando proyectiles y gas lacrimógeno. También dijo que habían asaltado la clínica de la mezquita y golpeado a manifestantes. Así se lo contó a Amnistía Internacional: “Llevo 10 años cubriendo noticias en Jerusalén […] y nunca había pasado tanto miedo. Todo el mundo era un objetivo; me gustaría decir que fueron disparos al azar, pero estaría mintiendo. Sabían exactamente a quién y a dónde dirigían sus balas y granadas. La mayoría de las víctimas fueron alcanzadas en la parte superior del cuerpo (rostro y tórax)”.

A él le dispararon en la espalda cuando sostenía la cámara en alto mientras trataba de salir de la zona.

Gente que se manifestaba en Al Aqsa respondió lanzando piedras y encendiendo fuegos mientras fuerzas israelíes a caballo y con equipo antidisturbios repelían los ataques con granadas paralizantes.

El 10 de mayo, más de 300 manifestantes palestinos resultaron heridos cuando las fuerzas israelíes irrumpieron en el complejo de Al Aqsa por segunda vez en unos días. Un portavoz de Media Luna Roja contó a Amnistía Internacional que, debido a la violencia, al menos 250 personas palestinas habían sido hospitalizadas, de las cuales 7 se encontraban en estado crítico.

Según un testigo presencial, las fuerzas israelíes rompieron ventanas de edificios y dispararon gas lacrimógeno y granadas aturdidoras al interior, causando dificultades para respirar a muchas de las personas que estaban dentro.

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Israel/Palestine, is the situation like South Africa?

Otra persona presente en el lugar dijo que las fuerzas israelíes habían empezado a disparar gas lacrimógeno desde los tejados antes de que llegaran más efectivos por la Puerta Mugrabí e irrumpieran en la Explanada de las Mezquitas. “Empujaron a la gente al interior de la mezquita de Al Aqsa y bloquearon las puertas con cadenas […] después rompieron una ventana y lanzaron gas lacrimógeno al interior sobre la gente, que estaba literalmente encerrada y apenas tenía espacio para respirar o recibir asistencia médica […] Además de eso, empezaron a disparar balas de goma contra los fieles en el interior”, contó.

Asimismo dijo haber visto a fuerzas israelíes golpeando a transeúntes e interceptando vehículos que estaban evacuando heridos para fotografiar a las víctimas antes de que se las llevaran. A él mismo le dispararon en el pecho cuando se disponía a ayudar a un médico herido en el lugar.

Sheikh Jarrah

La semana pasada, población palestina residente en el barrio de Sheikh Jarrah celebró manifestaciones nocturnas contra la amenaza inminente de desalojos forzosos. Amnistía Internacional ha documentado arrestos arbitrarios de manifestantes pacíficos, uso de fuerza excesiva y uso arbitrario de granadas sonoras y paralizantes así como de cañones de agua fétida contra manifestantes y viviendas en Sheikh Jarrah.

Cuatro familias palestinas del barrio se enfrentan a la amenaza inminente de desalojo forzoso después de que un tribunal de Jerusalén rechazara su recurso contra una orden de desalojo. Nahalat Shimon International, empresa de colonos, ha presentado demandas para apropiarse de las viviendas de decenas de familias en Sheikh Jarrah utilizando leyes intrínsecamente  discriminatorias, como la Ley de Cuestiones Jurídicas y Administrativas y la Ley de Propiedad de Ausentes de 1950, para que se confisquen tierras o bienes palestinos y se transfieran a grupos de colonos. El traslado forzoso de la población ocupada está prohibido por el derecho internacional humanitario y constituye un crimen de guerra con arreglo al Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

Personal investigador de Amnistía Internacional presenció un ataque no provocado de las fuerzas israelíes contra un grupo de manifestantes pacíficos en Sheikh Jarrah el 9 de mayo. Las fuerzas israelíes llegaron poco antes del iftar (comida al anochecer durante el Ramadán). Tras la comida, decenas de manifestantes pacíficos formaron un círculo y empezaron a corear consignas contra los planes inminentes de desalojar a familias palestinas de sus hogares. Se manifestaban a una distancia de al menos 10 metros de las fuerzas israelíes, que estaban apostadas junto a una vivienda de colonos israelíes. Poco después, las fuerzas israelíes lanzaron un ataque coordinado para dispersar a la multitud de manifestantes palestinos. Fuerzas israelíes a caballo cargaron contra la gente. Un hombre que cojeaba dolorido contó que había sido pisoteado por los caballos de la policía cuando intentaba huir de la zona. Empujaron a residentes contra las paredes de sus casas y cinco hombres fueron detenidos arbitrariamente.

Las fuerzas israelíes comenzaron a dar empujones y golpes al grupo de personas, entre las que había un miembro del personal investigador de Amnistía que estaba observando la protesta. Sobre las 10 de la noche trajeron los cañones de agua fétida y las granadas sonoras y empezaron a disparar arbitrariamente contra manifestantes.

Osama Dweik fue detenido durante una manifestación nocturna en Sheikh Jarrah el 6 de mayo, cuando la policía israelí cargó de repente contra el grupo de manifestantes y acto seguido lo arrestó. En la comisaría vio a policías israelíes dando patadas y golpes con porras a cuatro palestinos detenidos durante los enfrentamientos en la Puerta de Damasco y las manifestaciones en Sheikh Jarrah. Otras siete personas fueron detenidas en Sheikh Jarrah esa noche.

Gil Hammerschlag, activista israelí que estaba protestando contra los desalojos forzosos de Sheikh Jarrah el 7 de mayo, recibió empujones y patadas de miembros de las fuerzas israelíes, que también lanzaron granadas sonoras contra manifestantes pacíficos desde menos de 10 metros de distancia.

El mismo día, un hombre palestino de mediana edad resultó gravemente contusionado en la pierna al ser alcanzado en el muslo por una granada paralizante que lanzaron las fuerzas israelíes. Un fotógrafo que también estaba en el lugar contó que las fuerzas israelíes, incluidos agentes de policía a caballo, cargaron contra una multitud de personas que estaban coreando consignas pacíficamente cuando una de ellas lanzó una botella de agua contra ellas.

“Personal investigador de Amnistía Internacional presenció conductas deplorables de las fuerzas de seguridad en Sheikh Jarrah, incluidos ataques no provocados en absoluto contra manifestantes pacíficos que reivindicaban derechos y pedían que se respetara el derecho internacional. En lugar de seguir violando los derechos humanos de la población de Sheikh Jarrah y de activistas que se solidarizan con su causa, las autoridades israelíes deberían descartar de inmediato los desalojos forzosos previstos”, ha afirmado Saleh Higazi.

Amnistía Internacional pide a la comunidad internacional que exija a Israel rendición de cuentas por sus violaciones sistemáticas del derecho internacional.

“No debe permitirse que Israel continúe atacando a una población palestina que simplemente defiende su derecho a existir y protesta por su desplazamiento forzoso. Limitarse a expresar preocupación ante el desprecio absoluto que muestra Israel por sus obligaciones en virtud del derecho internacional no es suficiente. Deben denunciarse de manera inequívoca y firme las flagrantes violaciones de derechos humanos, que incluyen los desplazamientos forzosos, la expansión de los asentamientos ilegales y la brutal represión de quienes protestan por estos graves abusos”, ha manifestado Saleh Higazi.

“Pedimos a los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que convoquen una sesión abierta con carácter inmediato, y que el coordinador especial para el proceso de paz en Oriente Medio informe a los Estados miembros.”

 Nabil el Kurd, uno de los residentes de Sheikh Jarrah amenazados con el desalojo, dijo a Amnistía Internacional:

“Sheikh Jarrah está enviando al mundo entero, incluidos el Congreso estadounidense, el Parlamento británico, el Parlamento francés, el Parlamento de la UE y la Corte Penal Internacional, el mensaje de que lo que nos está sucediendo es un crimen de guerra. Es más que un desalojo; es un crimen de guerra. No lo olviden. No sé por qué el mundo entero permite que Israel se salga con la suya después de ver lo que está ocurriendo. Ya es hora de que abandonen su indulgencia con Israel”.